24.5.26

Más de lo que parece a simple vista

Uno sigue meditando, semana tras semana, aplicando la recta atención y la recta energía al tacto del aire la pasar por las fosas nasales o abriendo la atención para acoger todos los estímulos presentes--las sensaciones del cuerpo, los estados emocionales, los pensamientos, los recuerdos, los planes para el futuro--y a veces se pregunta si esto es todo lo que hay. Estamos siguiendo las instrucciones para meditar según los métodos de anapanasati y de satipatthana, que pueden parecer repetitivos y, si nos acomodamos demasiado, corremos el riesgo de encerrarnos en un bucle en el que no vemos avances. Por eso, a veces surge la pregunta: ¿hay algo más?

Este extracto, traducido del libro Your Deepest Ground. A Guide To Enmboeid Spirituality, de John Prendergast, nos pone sobre la pista de qué podemos esperar de estas prácticas tradicionales, que bajo su apariencia sobria, casi prosaica, esconden un enorme potencial si se aplican con constancia y--lo que es muy importante--curiosidad por indagar más allá de las apariencias: 

La mayoría de los métodos de mindfulness—al menos en sus niveles iniciales e intermedios—se centran en entrenar la atención para que se mantenga abierta, libre de juicios y centrada en el presente. El énfasis recae en darse cuenta de niveles de percepción cada vez más refinados, de manera que los aparentes objetos de atención, como el aliento o alguna sensación corporal, acaban por disolverse. La experiencia se descompone en los elementos que la conforman, que revelan su condición de constante cambio. Se ve que toda experiencia es pasajera. En etapas muy avanzadas, cuando el objeto se disuelve, también lo hace el aparente sujeto. Sujeto y objeto, el que percibe y lo percibido, el “yo” y el ello (o tú) se necesitan mutuamente. Cuando una de las parejas de baile desaparece, la otra le sigue rápidamente.

Este enfoque de mindfulness tiene ventajas evidentes. Sus beneficios—una atención más aguda, una mayor sensación subjetiva de bienestar, la mejora de la salud física y el refuerzo de la empatía—están bien documentados. Sin embargo, la mindfulness presenta dos trampas en potencia. Primero, a medida que intentamos cultivar un nivel mental de aceptación incondicional, puede reforzar los juicios negativos sobre uno mismo cuando, inevitablemente, fracasemos en el empeño. Segundo, como ocurre con todos los enfoques progresivos, tenderá a cultivar un estado, un observador o testigo silencioso que se mantiene separado. Esta es una ilusión especialmente difícil de desenmascarar. Por lo menos, para mí lo fue. Aun cuando yo era un meditador muy experimentado, hizo falta que mis dos maestros, Jean Klein y Adyashanti, me la señalaran y me ayudaran a superarla. En realidad, no existe tal testigo u observador separado.

Curiosamente, el autor no se presenta como seguidor del camino budista, pero eso no le ha impedido ver más allá de lo que muchos que sí se profesan budistas han vislumbrado en su práctica. Las etiquetas no dicen gran cosa, en realidad, y "ser budista" solo es otra etiqueta más. 

En cambio, entender y aplicar las herramientas que la tradición budista ha desarrollado a lo largo de miles de años es algo que está al alcance de todos. Nadie está obligado a seguir ese camino hasta el final; a la vez, a todos nos puede beneficiar saber en qué consiste, hacia dónde apunta y qué experiencias pueden ocurrir a lo largo del camino. 

No hay nada malo en sentarse a meditar solo para conseguir cierta relajación, calma mental y alivio del estrés cotidiano. Tampoco hay nada intrínsecamente malo en tener un Ferrari y usarlo solo para ir a la compra, por ejemplo, sin pasar nunca de segunda marcha. Pero, ¿realmente no hay nada más?

 


2.11.25

El sutra Karaniya Metta (amor benevolente)

A continuación copio otra versión del sutra que a veces leemos como preámbulo de la práctica de cultivo del amor benevolente (metta bhavana), esta vez en una versión en inglés:

 

Karaniya Metta Sutta

Translated by Gil Fronsdal

 

This is the work of those who are skilled and peaceful, who seek the good:

 

May they be able and upright, straightforward, of gentle speech and not proud.

May they be content and easily supported, unburdened, with their senses calmed.

May they be wise, not arrogant and without desire for the possessions of others.

May they do nothing mean or that the wise would reprove.

 

May all beings be happy. May they live in safety and joy.

All living beings, whether weak or strong, tall, stout, average or short, seen or unseen, near or distant, 

born or to be born, may they all be happy.

 

Let no one deceive another or despise any being in any state,

let none by anger or hatred wish harm to another.

 

As a mother watches over her child,

willing to risk her own life to protect her only child,

so with a boundless heart should one cherish all living beings,

suffusing the whole world with unobstructed loving-kindness.

 

Standing or walking, sitting or lying down, during all one’s waking hours,

may one remain mindful of this heart and this way of living that is the best in the world.

 

Unattached to speculations, views and sense desires, with clear vision,

such a person will never be reborn in the cycles of suffering.

 

 

 

Sutta Karaniya Metta

Versión en español de la traducción de Gil Fronsdal

 

Esta es la tarea de los que son hábiles y pacíficos, que buscan el bien:

 

Que todos sean diestros y honrados, francos, amables al hablar y sin orgullo.

Que estén contentos y sean frugales, libres de cargas y con los sentidos en calma.

Que sean sabios, no arrogantes y sin deseo de los bienes de otros.

Que sean incapaces de hacer nada malo o que los sabios podrían reprobar.

 

Que todos los seres sean felices. Que vivan con seguridad y gozo.

Todos los seres vivos, ya sean débiles o fuertes, altos, robustos, medianos o pequeños, 

visibles o no visibles, cercanos o lejanos, nacidos o por nacer—que todos sean felices.

 

Que nadie engañe a otro o desprecie a un ser vivo de cualquier condición,

que nadie desee dañar a otro por ira o por odio.

 

Así como una madre vela por su hijo,

dispuesta a arriesgar su propia vida para proteger a su único hijo,

Así, con un corazón ilimitado debería uno apreciar a todos los seres vivos,

inundando el mundo entero con amor benevolente sin trabas.

 

Ya sea de pie o caminando, sentado o tumbado, durante todas sus horas despierto, 

que pueda uno recordar este corazón y esta manera de vivir que son lo mejor del mundo.

 

Desapegada de teorías, puntos de vista y deseos sensuales, y dotada de una visión clara,

 una persona así jamás renacerá en los ciclos del sufrimiento.

 

 

 

14.10.25

La práctica de metta - El punto azul pálido

Este vídeo ilustra un texto de Carl Sagan, astrónomo y astrofísico estadounidense (1934-1996). Además de ser una reflexión que bien podría enseñarse en todas las escuelas e institutos del mundo, expresa una visión que se acerca bastante al espíritu de metta, tal como la practicamos en nuestras sesiones cuando la proyectamos a todos los seres de todos los tiempos y lugares:



La traducción de los subtítulos no es totalmente fiel al original, pero prefiero dejar la voz del autor para que se pueda apreciar la calma y convicción con la que transmite su mensaje.

Este es el enlace de YouTube:

https://www.youtube.com/watch?v=UxHWlNkuGRQ

Wikipedia tiene un artículo sobre esta foto, que se ha hecho casi tan famosa como la influyente "Earthrise", la primera fotografía a color de la Tierra tomada desde el espacio exterior:

https://es.wikipedia.org/wiki/Un_punto_azul_p%C3%A1lido

22.6.25

Ayuda para la meditación de benevolencia (metta bhavana)

 


Por favor llámame con mis nombres de verdad – Thich Nhat Hanh

 

No digas que me marcharé mañana —

hoy mismo aún estoy llegando.

 

Mira a fondo: a cada segundo estoy llegando

para ser un brote en una rama de primavera,

para ser un pequeño pájaro, de alas aún frágiles,

aprendiendo a cantar en mi nuevo nido,

para ser una oruga en el corazón de una flor,

para ser una joya que se oculta en una piedra.

 

Sigo llegando, para reír y para llorar,

para temer y para tener esperanza.

 

El ritmo de mi corazón es el nacimiento y la muerte

de todo lo que está vivo.

 

Soy la crisálida que se metamorfosea

en la superficie del río.

Y soy el pájaro

que vuela en picado para tragarse a la crisálida.

 

Soy la rana que nada feliz

en el agua clara de la charca.

Y soy la culebra de collar

que sigilosamente se alimenta de la rana.

 

Soy el niño de Uganda, reducido a piel y huesos,

con piernas tan finas como palos de bambú.

Y soy el traficante de armas

que vende armamento letal a Uganda.

 

Soy la niña de doce años,

refugiada en un pequeño barco,

que se arroja al océano

después de que la viole un pirata.

Y soy el pirata,

cuyo corazón aún es incapaz

de ver y de amar.

 

Soy un miembro del Politburó,

con enorme poder en mis manos.

Y soy el hombre que tiene que saldar

su “deuda de sangre” con mi pueblo

muriendo poco a poco en el campo de trabajos forzados.

 

Mi gozo es como la primavera, tan cálida

que hace que las flores broten por toda la Tierra.

Mi dolor es como un río de lágrimas,

tan vasto que llena los cuatro océanos.

 

Por favor llámame con mis nombres de verdad,

para que pueda oír todos mis gritos y mi risa a la vez,

para que pueda ver que mi alegría y mi dolor son uno.

 

Por favor llámame con mis nombres de verdad,

para que pueda despertar,

y para que la puerta de mi corazón

pueda quedar abierta,

la puerta de la compasión.

 

 

Thich Nhat Hanh relata la historia del poema:

 

Después de la guerra de Vietnam, mucha gente nos escribió a Plum Village. Cada semana recibíamos cientos de cartas desde los campos de refugiados en Singapur, Malasia, Indonesia, Tailandia y Filipinas, cientos cada semana. Era muy doloroso leerlas, pero teníamos que mantener el contacto. Intentamos ayudar de la mejor manera, pero el sufrimiento era enorme, y a veces nos desanimábamos. Se dice que la mitad de la gente que huyó en barco de Vietnam murió en el océano; solo la mitad llegó a las orillas del sudeste asiático.

 

Hay muchas niñas de la Gente de los Botes que fueron violadas por los piratas. Aunque las Naciones Unidas y muchos países intentaron ayudar al gobierno de Tailandia a impedir ese tipo de piratería, los piratas siguieron infligiendo mucho sufrimiento a los refugiados. Un día recibimos una carta que nos contaba la historia de la niña de un pequeño bote que fue violada por un pirata tailandés.

 

Solo tenía doce años, y saltó al océano y se ahogó. La primera vez que te enteras de algo así, te enfadas con el pirata. Tomas partido por la niña. Pero cuando lo mires más a fondo empezarás a verlo de otra manera. SI tomas partido por la niña, es fácil. Solo tienes que coger un arma y pegarle un tiro al pirata. Pero no podemos hacer eso. En mi meditación, vi que si yo hubiese nacido en el pueblo del pirata y me hubiese criado en las mismas condiciones que él, yo sería ahora el pirata. Es muy probable que me convirtiese en pirata. No me puedo condenar tan fácilmente. En mi meditación, vi que a lo largo del Golfo de Siam nacen muchos bebés, cientos cada día, y si nosotros, los educadores, los trabajadores sociales, los políticos y demás no hacemos nada para remediar la situación, dentro de veinticinco años varios de ellos se convertirán en piratas. Eso es seguro. Si tú o yo naciéramos hoy en esos pueblos de pescadores, dentro de veinticinco años podríamos convertirnos en piratas. Si agarras un arma y le pegas un tiro al pirata, nos pegas un tiro a todos nosotros, porque todos somos responsables en cierto grado de este estado de cosas.

 

Escribí este poema después de una larga meditación. En él hay tres personas: la niña de doce años, el pirata y yo. ¿Podemos mirarnos y reconocernos en cada uno de ellos? El título del poema es “Llámame con mis nombres de verdad”, porque tengo muchos nombres. Cuando oigo uno de estos nombres, tengo que decir “Sí”. 

 

Texto original en inglés: https://plumvillage.org/articles/please-call-me-by-my-true-names-song-poem# 

Más de lo que parece a simple vista

Uno sigue meditando, semana tras semana, aplicando la recta atención y la recta energía al tacto del aire la pasar por las fosas nasales o a...